El supuesto más frecuente
Avalaste el préstamo del negocio de un familiar.
Es la situación que más vemos y la que menos se reclama, porque el avalista da por hecho que firmó y que ya no hay nada que hacer.
El patrón se repite: un hijo monta o amplía un negocio, el banco concede el préstamo a la sociedad y, antes de firmar, pide que los padres hipotequen su vivienda y además firmen como fiadores solidarios. Dos garantías sobre las mismas personas por una deuda que no es suya.
El Tribunal Supremo ha declarado que esa acumulación puede ser abusiva. En su sentencia de 2 de diciembre de 2025 mantuvo la hipoteca —estaba justificada y superaba el control de transparencia— pero anuló la fianza solidaria: exigirla además de la garantía real provoca una desproporción evidente entre lo que el banco recibe y el riesgo que asume, contraria a las exigencias de la buena fe.
La clave que lo hace posible es el reconocimiento como consumidores de quienes avalan. Aunque el préstamo sea mercantil y vaya a una sociedad, el familiar que firma sin tener cargo, participación ni beneficio directo en esa empresa actúa como consumidor. Y eso activa toda la normativa de protección: control de abusividad incluido.
Cuando se anula una fianza o una cláusula y hay cantidades que devolver, la restitución incluye el interés legal desde la fecha de cada pago, no desde que se presenta la demanda. Así lo ha fijado el Tribunal Supremo en su sentencia 1308/2026, de 23 de julio, aplicando el artículo 1303 del Código Civil. En operaciones antiguas ese matiz incrementa sensiblemente la cantidad final.
Qué cambia en la práctica. Si la fianza cae, el banco no puede ir directamente contra el avalista: tiene que dirigirse primero contra la sociedad deudora. Para unos padres jubilados eso puede ser la diferencia entre responder con todo su patrimonio o no responder.
Con honestidad: esta sentencia anula la fianza, no la hipoteca. Si además de avalar hipotecaste un inmueble, esa garantía puede mantenerse. Son dos cosas distintas y conviene saberlo antes de reclamar. En el estudio previo te decimos cuál de las dos es atacable en tu caso.