Cuotas pagadas de más
Recuperas la diferencia entre lo que pagaste cada mes en yenes/francos convertido a euros y lo que habrías pagado si la hipoteca hubiera sido en euros desde el principio. Suele ser la partida más voluminosa.
Si firmaste una hipoteca en yenes japoneses, francos suizos o libras esterlinas y la cuota se ha disparado por el tipo de cambio, el Tribunal Supremo y el TJUE permiten anular la cláusula multidivisa por falta de transparencia. La hipoteca se recalcula como si siempre hubiera sido en euros y recuperas la diferencia.
Una hipoteca multidivisa es un préstamo hipotecario en el que el capital y las cuotas no están denominados en euros, sino en otra divisa extranjera — habitualmente yen japonés, franco suizo o, en menor medida, libra esterlina. Se comercializaron de forma masiva entre 2005 y 2010 como producto "atractivo" porque los tipos de interés en esas divisas eran bajísimos.
El problema es que el cliente queda expuesto al riesgo de tipo de cambio. Si el euro se debilita frente al yen o al franco suizo, la deuda en euros sube — incluso pagando todas las cuotas, el capital pendiente puede crecer en lugar de reducirse. Muchas familias firmaron una hipoteca de 200.000 € y, años después, deben más de 280.000 €.
El Tribunal Supremo (sentencia 608/2017) y el TJUE (caso C-186/16, Banco Romania) han confirmado que la cláusula multidivisa se somete al control de transparencia. Si el banco no informó de forma clara, comprensible y completa sobre los riesgos del tipo de cambio antes de firmar, la cláusula es nula y el préstamo se recalcula como si siempre hubiera sido en euros desde el principio.
Cuando se declara la nulidad por falta de transparencia, no solo se recalcula la hipoteca a euros — se devuelve la diferencia pagada de más, se recalcula el capital pendiente y baja la cuota mensual.
Recuperas la diferencia entre lo que pagaste cada mes en yenes/francos convertido a euros y lo que habrías pagado si la hipoteca hubiera sido en euros desde el principio. Suele ser la partida más voluminosa.
El capital pendiente se recalcula como si siempre hubiera sido en euros con Euríbor. En la mayoría de casos, la deuda baja entre un 20% y un 50%, eliminando el "agujero" generado por el tipo de cambio.
Para el resto de la vida del préstamo, la cuota se calcula con Euríbor + diferencial pactado. Sin riesgo de tipo de cambio. Sin sorpresas. Recuperas la previsibilidad financiera que nunca debiste perder.
Comisiones de cambio de divisa que te cobraron en cada cuota, comisiones por modificar la divisa de referencia, gastos de conversión... todos reclamables al anularse la cláusula multidivisa.
Cuando se demanda y se gana — situación habitual con la doctrina actual — las costas del procedimiento las paga el banco. La condena en costas en multidivisa es prácticamente automática.
Sobre todas las cantidades reclamadas, devengamos intereses legales desde la fecha de cada pago. Aumenta la cantidad final entre un 15% y un 25%.
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Indica los datos básicos de tu hipoteca multidivisa. Calculamos una estimación realista del impacto del tipo de cambio y la cantidad reclamable.
Déjanos tus datos y un abogado del bufete revisará tu escritura y la información precontractual personalmente. En menos de 24 horas recibirás un informe con la viabilidad de la reclamación, la cantidad estimada y los siguientes pasos.
La doctrina sobre hipoteca multidivisa está consolidada desde 2015 y reforzada por el TJUE. Estas son las tres referencias clave que aplicamos en cada caso.
El Pleno del Tribunal Supremo aplica el control de transparencia a la cláusula multidivisa. Si el banco no informó adecuadamente del riesgo de tipo de cambio antes de firmar, la cláusula es nula y la hipoteca se recalcula como si siempre hubiera sido en euros.
El TJUE establece que las cláusulas multidivisa están sujetas al control de abusividad y transparencia. La carga de probar la información adecuada recae sobre el banco. Doctrina aplicable a todas las hipotecas multidivisa de la UE.
El Supremo reafirma su doctrina tras la sentencia europea: la información precontractual debe ser clara y comprensible sobre los efectos del tipo de cambio en el capital pendiente y en las cuotas. Cualquier déficit informativo conlleva nulidad.