Tu caso avanza por videollamada, WhatsApp, firma electrónica y portal cliente. Tú lo sigues desde tu móvil; nosotros nos encargamos del juzgado, del banco y de la administración.
Cuando un cliente nos consulta por una cláusula suelo, una inspección de Hacienda o una derivación de responsabilidad, lo que necesita no es venir al despacho — lo que necesita es una respuesta rápida, precisa y honesta. Y eso lo damos mejor sin atarnos a horarios de oficina ni a una calle concreta.
Trabajar en remoto nos permite tres ventajas que llevamos años puliendo:
Así pasamos de tu primer contacto a la resolución de tu caso. Te explicamos qué ocurre en cada momento para que sepas exactamente dónde estamos.
Rellena el formulario de la web o escríbenos por WhatsApp. En dos o tres líneas nos cuentas qué ha pasado. No necesitamos toda la documentación todavía.
Revisamos tu situación y te enviamos un informe sin coste. Te explicamos qué se puede hacer, por qué vía, qué probabilidades hay y qué importe se podría recuperar o defender.
Si quieres seguir adelante, te enviamos hoja de encargo con honorarios cerrados según el tipo de caso. Firmas electrónicamente desde el móvil. Cero papeleo.
Llevamos toda la operativa: comunicaciones con bancos, presentación judicial, vistas, ejecución de sentencia. Tú accedes a un portal cliente con todos los hitos en tiempo real.
Todo lo que ves a continuación está pensado para que el proceso sea cómodo para ti, sin sacrificar el rigor jurídico:
Reuniones grabadas si tú quieres, transcripción automática, pantalla compartida para revisar contratos. Reservas hueco desde un calendario online.
Para consultas rápidas, envío de documentos urgentes y avisos. Mensajes leídos y respondidos en horario laboral; urgencias cubiertas en horario ampliado.
Hoja de encargo, autorización para reclamación extrajudicial, poderes especiales — todo se firma con valor jurídico desde tu móvil. Tan rápido como un mensaje.
Acceso permanente al estado de tu caso: documentos, comunicaciones con el juzgado, hitos cumplidos, próximos pasos. Sabes en cualquier momento dónde estamos.
Para quien prefiere lo de toda la vida. Email respondido en menos de 24 horas, teléfono dentro del horario habitual.
Trabajar online no significa que el caso sea remoto. Cuando tu caso requiere presencia procesal — vista, comparecencia, lectura de sentencia — nuestro equipo (o un procurador en plaza) está allí. Tú no tienes que desplazarte salvo que quieras hacerlo. Te grabamos un resumen de lo ocurrido y te lo explicamos por videollamada el mismo día.
Toda la información que compartes con nosotros está cubierta por secreto profesional. Las comunicaciones están cifradas, la documentación se almacena en servidores europeos cumpliendo el RGPD, y solo el equipo asignado a tu caso tiene acceso. Si tienes una preocupación específica de privacidad, lo discutimos en la primera consulta.