De qué caja venía tu hipoteca
Abanca es el resultado de una cadena de fusiones y rescates, y eso tiene consecuencias prácticas para quien reclama. Caixa Galicia y Caixanova se integraron en 2010 en Novacaixagalicia; de ahí salió NCG Banco, nacionalizado y saneado con dinero del FROB, y en 2014 el grupo pasó a llamarse Abanca.
Para ti, lo importante es que reclamas a Abanca en todo caso: la entidad actual responde de las cláusulas que firmaron sus predecesoras. Pero el contenido de la reclamación no es idéntico. Caixa Galicia y Caixanova usaban escrituras distintas, con redacciones y tipos mínimos distintos, y con documentación precontractual propia. Esa diferencia es la que decide si la cláusula supera o no el control de transparencia, así que el análisis empieza siempre por ver qué caja firmó y en qué año.
Hay un precedente que conviene conocer, aunque no sirva para reclamar hoy. En 2018, un juzgado de A Coruña estimó la demanda colectiva de la asociación Acouga contra Abanca por cláusulas suelo, y la entidad decidió no recurrir, con lo que la sentencia quedó firme. Aquella acción solo alcanzaba a los clientes que se habían adherido a ella, de modo que quien no estuviera dentro no puede acogerse ahora. Lo que sí indica es que los suelos de Caixa Galicia y Caixanova fueron declarados abusivos en los tribunales de su propio territorio y que la entidad no peleó el fallo.
Si no conservas la escritura, la notaría donde se firmó guarda copia y el banco está obligado a facilitarte la documentación de tu contrato. Nos encargamos de pedirla.